Una historia que comenzó en aulas prestadas.
El colegio Antonio Raimondi abrió sus puertas el 12 de marzo de 1962 en un local cedido por la municipalidad. Sus primeros años fueron los de toda institución que nace desde la vocación de unos pocos: pizarras de madera, pupitres traídos de otras escuelas y una matrícula inicial de 47 estudiantes.
El nombre fue elegido en homenaje al naturalista italiano que dedicó casi cuatro décadas de su vida a recorrer y documentar el territorio peruano. Su frase “El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” sigue resonando en cada generación como una invitación a conocer, a estudiar y a transformar lo propio.
“Empezamos con 47 estudiantes y la convicción de que la región merecía una educación a la altura de su gente.”
— Acta fundacional, 1962
A lo largo de las décadas siguientes, la institución creció en infraestructura y matrícula sin perder su carácter formativo. En 1978 se inauguró la sede actual; en 1995 se incorporó la educación inicial; en 2008 se consolidó el programa de inglés intensivo con certificación internacional Cambridge.
Lo que nos define como institución.
Somos una comunidad educativa laica, abierta y plural, comprometida con la formación integral de sus estudiantes. Nuestra identidad se construye sobre tres ejes que guían cada decisión pedagógica.
- Misión
Formar estudiantes íntegros, con pensamiento crítico y sensibilidad social, capaces de transformar su entorno.
- Visión
Ser referente educativo en la región Cajamarca por excelencia académica, formación humanista y apertura al mundo.
- Valores
Excelencia, respeto, curiosidad, comunidad, integridad y servicio guían cada interacción dentro y fuera del aula.
Hacia dónde caminamos.
Mirando los próximos diez años, el colegio se proyecta como una institución que combina tradición y vanguardia: que preserva su identidad regional mientras se abre a metodologías globales, idiomas y tecnologías educativas que multiplican las oportunidades de nuestros egresados.
Trabajamos para que cada estudiante encuentre, dentro del colegio, las herramientas para imaginar y construir su propio futuro — quedándose en la región o yendo al mundo, pero siempre con identidad clara y compromiso con su entorno.


